Por Sara Justo, maestra Waldorf
El
tema de las tareas que los niños traen de la escuela da mucho que hablar y ha suscitado diversas protestas en varias ciudades de
Europa, e incluso un movimiento anti-tareas en Francia.
Un gran número de
maestros opina que la cantidad de contenidos que se enseña hoy en día es mucho
mayor que antaño, y la capacidad de concentración de los niños ha disminuido
significativamente. Cuando no mandan tareas para ejercitar lo aprendido en
casa, gran parte de los niños no llega a asimilar los contenidos. El problema
surge cuando estas tareas son monótonas, repetitivas y sobrecargan al niño,
privándole de un valioso tiempo de relación social y juego y produciendo el
efecto adverso del que se quiere conseguir. El niño al día siguiente está más
cansado y desmotivado, sin ganas de aprender, y en vez de facilitar la
asimilación de contenidos, provoca rechazo hacia el aprendizaje y la escuela.