Volvemos a estar a las puertas del verano y de nuevo se
repite la disyuntiva habitual de cada año… ¿qué hago con mis niños durante
julio si a mí me toca trabajar? No es cuestión sólo de ‘aparcarles’ en algún
sitio cómodo y seguro, sino de que aprovechen además ese tiempo lúdico para
disfrutar de sus vacaciones, jugando y aprendiendo en plena naturaleza.
Por eso, inspirándonos en los campamentos de verano que
Félix Rodríguez de la Fuente pusiera en marcha hace más de 30 años con el Club
de Linces de Adena, desde la Fundación organizamos una nueva edición del
Campamento Félix. Como describe Odile, hija del naturalista y directora general
de la Fundación, “cada niño al que Félix llegó es hoy un joven que continúa
sembrando mentes y corazones. Félix sigue vivo y nos está alentando con su
ejemplo a que continuemos trabajando para alcanzar esa visión de profunda
armonía entre El Hombre y la Tierra”.
